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domingo, 7 de noviembre de 2010

Palabras sobre el bidet.

Nunca fui lo suficiente buena para usted, Sr. Imperfecto. Y sin embargo estoy enamorada de sus defectos y apasionada por sus virtudes (que son escasas).
Sus errores me atrapan y sus aciertos me devoran de pasión (y esto casi nunca sucede en la mayoría de los casos).
Cuanto más lejos me encuentro de usted menos lo extraño, pero al acercarnos me doy cuenta de cuanto lo necesito y de lo distanciados que estamos (a pesar de que lo tenga a mi lado).
Lo necesito...
¿Y usted?

lunes, 30 de agosto de 2010

Un viaje, black candy.

Dos extraños cruzaron Alberdi, como dos extraños locos que caminan decididamente sin saber dónde ir. Llegaron a un lugar vagamente conocido y en un diálogo mudo se entendieron sin nada que decir.
Ella derramaba tristeza, él locura; más palabras mudas.
Y como dos locos se examinaron lenta y apasionadamente cada rincón de sus cuerpos. Como dos locos se amaron, o al menos creyeron haberlo hecho.
Dos anónimos se amaron en alguna calle perdida, de cierta ciudad olvidada.

jueves, 15 de abril de 2010

Sólo estaba segura de tres cosas...

X

-Pero debes continuar tu vida, tomar ese vuelo y alejarte de aqui de una vez por todas. No te preocupes, yo esperaré por ti.
-Soy capaz de hacerlo... toda la vida. Debo confesarte que no es nada fàcil dejarte ir.
-Por ahora es lo mejor- Se apresuró, al mismo tiempo me daba la espalda.
En aquel momento una parte de mi no lograba desprenderse de su cuerpo; de la tierra. Gran parte de mi persona dejaba de ser mia, la egolatría cedía a un nos.
Nunca más lo vi. Morí.


Y

Estaba atónito. Aquellas palabras crueles no podrían estar saliendo de mi boca y al cabo de unos segundos reconocí el timbre de mi voz. Una fuerte corriente eléctrica comenzó a recorrer cada parte de mi cuerpo erizandome el vello.
-... yo esperaré por ti- Sólo cuatro palabras.
Una corriente intensa abordo mi cuerpo. Supe que no se trataba de la euforia, era miedo. Me preguntaba si el corazón podría sali volando de mi cabeza; me preguntaba cuánto tardaría en recuperarse y cuántas veces podría romperse. No quise responder mis propias inquietudes. Estaba aterrado.
-... ahora es lo mejor- De nuevo, cuatro.
Algo mantenía mi cabeza obsesionadamente ocupada, un número para ser exacto.
Luego de pasados cuatro años recordé que esperaba.

lunes, 9 de marzo de 2009

Intentos...


¿Cómo poder olvidar aquella sensación? ¿Cómo puedo hacer para olvidar tu calor?
Si el frío no congela mis recuerdos y cada día te presencias en ellos. Si tan sólo encontrara la manera de olvidarte lo haría.
Pero aún los días siguen pasando, el tiempo corre. Todo me recuerda a ti.
Vaya intento de bloquear mi mente. Tu sonrisa me perturba, tu mirada me vigila.
Quisiera preguntarte si aún hay lugar en tus días para mi presencia.
Pero ¿cómo poder llegar a saberlo si no me queres ni pensar?